Ir a su cama o caseta
Un sitio seguro al que tu perro va por iniciativa cuando lo necesitas.

«A tu sitio» es una de las órdenes que más calidad de vida añade. Llaman al timbre: a tu sitio. Vas a comer: a tu sitio. Llega visita con miedo a perros: a tu sitio. No es un castigo: es su refugio.
Qué consigues
- Gestiona visitas, comidas y trabajos en remoto
- Refugio durante tormentas o fuegos artificiales
- Lugar de descanso en hoteles y viajes
Es la herramienta más útil para hogares con visitas frecuentes o niños pequeños.
Antes de empezar
- · Acepta una cama o jaula con la puerta abierta
Materiales
- · Cama o jaula cómoda
- · Hueso largo o kong relleno
- · Premios
Paso a paso
- 1
Carga el sitio como zona buena
Tira premios en la cama. Que entre, los coma, salga. Repite hasta que vaya por iniciativa.
- 2
Añade la palabra
Cuando ya va solo, di «sitio» o «cama» justo antes de tirar el premio. Crea la asociación.
- 3
Pide la palabra desde lejos
Sin premio en la mano, di «sitio». Si va: premio enorme en la cama. Si no va, acompáñalo y premia igual.
- 4
Pide duración
Que vaya y se quede. Empieza por 10 segundos, luego 30, luego 1 minuto, luego 5. Premio mientras está echado.
- 5
Generaliza a situaciones reales
Manda «sitio» cuando suene el timbre, cuando empiece la comida, cuando llegue una visita. Cada éxito = premio grande.
Errores frecuentes
- Usar el sitio como castigo
- No premiar nunca cuando va por iniciativa
Si algo no funciona
Va pero no se queda
→ Combina con «quieto» en duraciones cortas. Refuerza cada 5-10 segundos al principio.
Consejos de pro
- Un kong relleno y congelado en la cama es el truco definitivo para 30 minutos de paz cuando viene visita.
Para profundizar
Enseñar a un perro a ir a su sitio (cama, alfombra o jaula) es la base del manejo doméstico. Combinado con el «quieto», resuelve la mayoría de problemas de convivencia con visitas, niños pequeños y horarios de comida.
Otros ejercicios del mismo nivel
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Quizá el ejercicio más frustrante de todos. También el que más mejora tu calidad de vida.
Enseñar a ir junto
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Enseñar «déjalo»
Lo que separa un perro educado de un aspirador con patas.
Enseñar a soltar
Cuando ya lo tiene en la boca, lo importante es que lo suelte sin pelea.
Enseñar a dar la pata
El truco social favorito de cualquier visita.
Esperar en la puerta
La regla más rentable: 10 segundos antes de cada paseo.