PrincipianteDificultad: ●●●●●· 2-3 semanas

Enseñar a quedarse quieto

Tres variables: duración, distancia, distracción. Una a la vez.

Enseñar a quedarse quieto

«Quieto» es una orden tramposa: parece simple pero esconde tres dificultades que hay que entrenar por separado. Si las mezclas demasiado rápido, fallan todas. La regla de oro: una sola variable a la vez.

Qué consigues

  • Seguridad en cruces y exteriores
  • Modales en visitas
  • Permite atender una llamada o cocinar sin que se cuele en la puerta

Es la prueba de fuego de cuánto confía tu perro en que la situación está bajo control.

Antes de empezar

  • · Sabe sentarse o tumbarse

Materiales

  • · Premios
  • · Espacio amplio

Paso a paso

  1. 1

    Variable 1: duración

    Con tu perro sentado a tu lado, di «quieto» con la mano abierta delante de su cara. Espera 2 segundos, marca y premia. Sube a 5, 10, 20, 30 segundos. Si se mueve, vuelves al tiempo anterior.

  2. 2

    Variable 2: distancia

    Vuelve a 2 segundos de duración pero da un paso hacia atrás. Vuelve, premia. Luego dos pasos. Luego cinco. La duración baja cuando subes la distancia.

  3. 3

    Variable 3: distracciones

    Cerca, corta duración. Tú das una palmada suave, dejas caer un papel, saltas. Cualquier cosa rara. Si aguanta: fiesta. Si se mueve, distracción más suave la próxima vez.

  4. 4

    Combina las tres

    Cuando las tres variables están al 80% por separado, empieza a mezclarlas en sesiones reales: «quieto» antes de salir, antes del cuenco, en el parque.

  5. 5

    Palabra de liberación

    Enseña una palabra clara para terminar el «quieto»: «¡ok!», «¡libre!», «¡ya!». El perro no se mueve hasta oírla. Esto es lo que da fiabilidad al ejercicio.

Errores frecuentes

  • Subir las tres variables a la vez
  • Olvidar la palabra de liberación
  • Premiar después de que el perro se haya movido

Si algo no funciona

Se levanta cuando te alejas

Has subido demasiado la distancia. Vuelve a medio paso durante 10 repeticiones.

Consejos de pro

  • Practica el «quieto» en la puerta antes de cada paseo: 10 segundos de espera = paseo. Es la mejor inversión diaria.

Para profundizar

El quieto es la base de la obediencia avanzada y la herramienta más útil en situaciones cotidianas: visitas al veterinario, cruzar la calle, llegada de invitados. Su dificultad real está en separar las tres variables y construirlas con paciencia.

Otros ejercicios del mismo nivel