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Enseñar a tumbarse

La orden de la calma. Para terrazas, cafés y noches tranquilas.

Enseñar a tumbarse

Tumbarse no es solo bajar a la posición echada: es una orden de relajación. Un perro tumbado está físicamente menos disponible para reaccionar al entorno, lo que lo convierte en la mejor herramienta para terrazas, visitas largas y momentos de calma forzada.

Qué consigues

  • Permite llevarlo a cafés y restaurantes
  • Reduce reactividad en exteriores
  • Base del «quieto» de larga duración
  • Posición ideal para visitas al veterinario

Un perro que sabe tumbarse a la orden es un perro con el que se puede vivir en cualquier sitio público.

Antes de empezar

  • · Sabe sentarse

Materiales

  • · Premios blandos
  • · Superficie cómoda (no suelo frío de cerámica)

Paso a paso

  1. 1

    Empieza desde sentado

    Pide a tu perro que se siente. Con un premio en la mano, ponla cerca de su nariz.

  2. 2

    Baja en línea recta al suelo

    Mueve la mano lentamente hacia abajo, manteniéndola pegada a la nariz, hasta tocar el suelo entre sus patas delanteras.

  3. 3

    Empuja hacia delante

    Una vez en el suelo, arrastra el premio hacia delante, lejos del perro. Para seguirlo tendrá que estirar las patas y se tumbará. Marca con «¡sí!» y premia en el momento exacto en que el pecho toca el suelo.

  4. 4

    Repite y nombra

    Tras 5-6 repeticiones limpias, introduce la palabra «echado» o «tumba» antes de hacer el gesto.

  5. 5

    Aumenta la duración

    Cuando ya se tumbe rápido, espera 2 segundos antes de premiar. Luego 5. Luego 15. Si se levanta antes, vuelves a la duración anterior.

Errores frecuentes

  • Premiar mientras el perro aún se está moviendo
  • Forzarle la espalda hacia abajo con la mano
  • Subir demasiado rápido la duración

Si algo no funciona

Se levanta al bajar la mano

Empieza con el perro en una esquina o contra el sofá: tiene menos espacio para retroceder.

Solo se inclina pero no se tumba

Mueve el premio más lento y más lejos hacia delante. Premia cualquier pequeño avance al principio (forma).

Consejos de pro

  • Practica también en distintas superficies: hierba, parquet, baldosa. Cada superficie es un mini-reto nuevo.
  • Usa una manta de adiestramiento como «lugar»: con el tiempo, basta señalarla.

Para profundizar

El comando «tumbado» o «echado» es la herramienta más infravalorada en obediencia básica. Un perro que se tumba a la orden puede acompañarte a una terraza durante una hora, esperar tranquilo en el veterinario y mantener la calma cuando llegan visitas. Combinado con el «quieto», se convierte en la base de la convivencia urbana.

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